Uno siempre cree en principios en los que todo está bien que no hay nada que perder que es solo un momento agradable cuando las ganas hacer un hogar en tu alma, y no dejas por más de 20 minutos de pensar en donde estas, mítico momento en el que las cosas son buenas y los defectos no existen o simplemente son imperceptibles cuando ruego que me recuerdes cuando quiero que me pienses y es agradable, porque las esperanzas son grandiosas, las posibilidades infinitas y lo único que importa es que en ese momento tu estas en mi mente y en ningún lado más, pues no hago otra cosa que rogar que tu presencia sea más corpórea, ruego por el sabor de tu beso, por contemplar una mirado que prometa, que me dé más que el saber que me escuchas.
Hoy es muy diferente tengo mucho que perder, mi alma esta en tus manos, y mientras me pregunto que hace ahí, la pobre no hace otra cosa más que enamorase, mientras pregunto cómo es que no puede salir de entre tus frágiles dedos, ella simplemente se asfixia de placer, de ganas y mi mente de miedos, porque hoy no es un simple principio hoy tengo mucho que perder, hoy te puedo perder.
Cesar Pineda
ya te estabas tardando...
ResponderEliminarchelas el viernes